Un empate con sabor amargo para la Liga

La noche en Pavas se presentó fría y con una leve llovizna que calaba en el ambiente. A eso se sumó la escasa asistencia de público, golpeada por el alto precio de las entradas, un marco que no estuvo a la altura de un partido de la máxima categoría del fútbol costarricense.

Desde el pitazo inicial fue la Liga la que tomó las riendas. Aarón Suárez se mostró participativo y al minuto 15 sirvió una gran asistencia a Michel que no logró concretar, consolidando a Kenyel como el hombre más activo en ofensiva. Sin embargo, las emociones fueron escasas y el uruguayo Ortega, seguro bajo los tres palos, respondió con firmeza en cada remate recibido pese a la cancha mojada.

La ocasión más clara llegó al 44’, cuando un tiro libre de Celso Borges encontró el cabezazo certero de Van der Putten que por poco abre el marcador. De inmediato, Puntarenas respondió con polémica: un atacante cayó en el área rojinegra, los locales pedían penal, pero tras la revisión del VAR se confirmó que no hubo falta de Gamboa.

El complemento inició con el mismo guion. Michel tuvo una contra clara que fue detenida con falta táctica y amarilla para los locales. Minutos después, Suárez volvió a intentarlo entrando al área, pero el defensor puntarenense lo interceptó con una barrida providencial.

La más clara del juego estuvo en pies de Rentería, al 61’, quien increíblemente desperdició un mano a mano enviando la bola por encima del arco de Ortega. Puntarenas vivió sus mejores minutos y la Liga sufrió más de la cuenta. Colindres también probó con un disparo que encendió alarmas.

La Liga reaccionó con un potente remate de Creichel al 68’, bien contenido por Adonis Pineda. En el córner siguiente, Gamboa estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo desviado. La emoción mayor para los manudos llegó al 73’, cuando Doryan Rodríguez sacó un remate peligroso que exigió al máximo al arquero local, quien con una gran estirada envió al tiro de esquina.

Los minutos finales fueron de mayor intensidad rojinegra, pero sin la recompensa esperada. El pitazo final decretó un empate sin goles que sabe a poco, dejando a Alajuelense con la sensación amarga de haber dejado escapar la oportunidad de acercarse al liderato.

Scroll al inicio