La Liga sufrió, reaccionó y comenzó con triunfo su camino en la Copa Centroamericana

El Alejandro Morera Soto recibió una nueva noche internacional. El tricampeón de Centroamérica volvía a encontrarse con Xelajú MC, el mismo rival al que venció en la histórica final disputada en Guatemala para conquistar la Copa Centroamericana.

Ismael Rescalvo realizó únicamente dos modificaciones con respecto al compromiso anterior: Deylan Paz ingresó por el lesionado Aarón Salazar, mientras que Kenyel Michel ocupó el lugar de «Pikachu» Hernández por decisión técnica.

Sin embargo, el inicio estuvo lejos de ser el esperado. Xelajú fue superior durante los primeros minutos y al 12′ estuvo muy cerca de abrir el marcador con un remate que estremeció el vertical defendido por Washington Ortega. La Liga lucía incómoda, sin profundidad y con pocas ideas en ofensiva.

La visita volvió a generar peligro al minuto 29 con un potente disparo de larga distancia que encontró una extraordinaria respuesta de Washington Ortega, quien evitó el gol con una espectacular atajada. El descontento de la afición fue evidente al finalizar un discreto primer tiempo del conjunto rojinegro.

Para el complemento llegaron los ajustes. Celso Borges y Fernando Piñar ingresaron para darle mayor control al mediocampo y la respuesta del equipo fue inmediata. Alajuelense adelantó líneas, tomó la posesión del balón y empezó a encerrar a su rival.

Al minuto 50, Lucumí desperdició una clarísima oportunidad tras un rebote del arquero. Poco después, Juan Pablo Añor dejó una pincelada de calidad al quitarse con elegancia a un defensor y sacar un potente remate desde fuera del área que obligó al guardameta Minor Álvarez a realizar una brillante intervención.

La insistencia tuvo recompensa al minuto 74. Ronaldo Cisneros, el hombre de los goles importantes, sacó un impecable remate con borde interno desde fuera del área para marcar un auténtico golazo e incendiar de alegría el Morera Soto. Un tanto que cambió los silbidos por aplausos y le dio tranquilidad a la afición manuda.

El ingreso de «Pikachu» Hernández también aportó velocidad y desequilibrio por las bandas, complicando constantemente a la defensa guatemalteca.

Aunque Xelajú intentó reaccionar con un tiro libre peligroso y Alajuelense pudo ampliar la ventaja en un contragolpe, el marcador ya no se movió.

No fue una presentación brillante, pero sí una victoria trabajada y de mucho carácter. En este tipo de torneos lo importante es sumar desde el inicio, y el Rey de Centroamérica dio el primer paso con el pie derecho. Aún hay aspectos por mejorar, pero el camino hacia un nuevo sueño internacional comenzó con tres puntos y una nueva alegría para la familia rojinegra.

Scroll al inicio